Alegoría de los sentidos

de Julián Lucero

Cada uno de los cuentos de Alegoría de los sentidos corresponde a uno de los sentidos, tal como en la serie de pinturas de Brueghel y Rubens del mismo nombre en la que se inspiró el autor. Los relatos toman de esas pinturas el carácter alegórico, la atmósfera densa y penumbrosa y la intromisión de lo extraño; el recorrido en el que lo familiar se torna siniestro. Julián, que tiene entre sus autores favoritos a Stephen King y a Silvina Ocampo, eligió para contar estas historias el género del horror. 

Los cuentos de Julián Lucero parten de situaciones en las que trata sobre miedos, angustias y mandatos que generan una gran presión sobre los personajes para llevarlas hasta el extremo de lo terrible y espantoso.

Los relatos suceden en su mayoría en el ámbito de la geografía de pueblos rurales. Utiliza los lugares conocidos para crear paisajes genéricos, más que citar nombres de la geografía. Los personajes abordan temáticas contemporáneas. Sus voces y discursos están muy bien logrados. No pierde el tiempo y plantea los conflictos de entrada. La transición hacia el horror se da sin solución de continuidad, como sucede con los ambientes de Brueghel y Rubens, que se funden con los paisajes del fondo sin transiciones.

Frente a la angustia y la desesperación de los personajes, el horror actúa como una válvula que quita presión. Se hace necesario. Los personajes, en su actuar siniestro generan empatía en el lector. El horror se vuelve deseable.

Julián Lucero, con el recurso de llevar hasta las últimas consecuencias las historias que nos cuenta, permite una nueva perspectiva de situaciones de la vida cotidiana.

Género: cuentos

ARS$ 500

ESTÁ DISPONIBLE
Comprar

LIBROS RELACIONADOS
La nena que eructaba melodías gonzo
de Julián Lucero

Julián Lucero

Julián Lucero nació el 8 de mayo de 1982 en Sunchales y vive actualmente en Rafaela, provincia de Santa Fe. Trabajó en la cátedra de Morfofisiología vegetal y Diversidad de plantas I desde 2006 a 2009. Estudió teatro en la ciudad de Santa Fe, y actualmente es profesor de Química en una escuela técnica de Sunchales. Trabajos suyos han integrado diversas antologías de cuentos. Consume todo tipo de materiales de clase B: su musa de inspiración.